Un intento de fuga masiva este viernes tuvo como consecuencia un motín en el Centro Penitenciarios los Llanos, conocida como Cepella, ubicado en Guanare del estado Portuguesa, que dejó unos 41 muertos; tras un fuerte enfrentamiento con efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se logró frustrar la huida de los reos.

Reportes oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y el Cuerpo de Bomberos de la entidad contabilizan al menos 41 fallecidos y nueve heridos. En estos últimos se destacan el director del penal Carlos Toro quien tiene dos lesiones provocados por un arma blanca y la teniente de la GNB Escarlet González Arena herida por con cinco esquirlas de una granada que lanzada al interior del comando en las entrepiernas.

Los presos provocaron alteración de orden público usando armas de fuego la tarde de este 01 de mayo en la entrada principal del centro penitenciario. Más adelante efectivos de las fuerzas de seguridad intentaron conversar con el líder apodado “Olivo” junto a Toro, pero los internos se fueron contra ellos y los atacaron, hiriendo al director del penal en el acto.

Seguidamente, los internos rompieron las rejas de seguridad perimétrica para intentar llegar a la calle, así que enviaron al frente a los reos desarmados y sin protección llamados “Los Manchados”; siendo estos los que cayeron abatidos por su intento de fuga del recinto penitenciario.

Un General de Brigada intentó dialogar con el líder de los presos “Olivo” hablando por un megáfono. Tras numerosos intentos, logró que los reos bajaran las armas y volvieran a ingresar al penal pese a que más adelante se registraron otras tres riñas que no agravaron la situación.

“El conflicto continúa”, dijo a AFP Carolina Girón, del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), una ONG defensora de los derechos de los reclusos.

Girón afirmó que el motivo del alzamiento es que “los presos están molestos porque no les permiten la visita y no tienen agua ni comida” en un penal con alto hacinamiento.

La capacidad del penal, según la activista, es de 750 reclusos, pero en la actualidad tiene unos 2.500 presos.

A raíz de la cuarentena declarada en marzo en Venezuela por la pandemia del nuevo coronavirus, las visitas familiares a reos fueron prohibidas por el ministerio de Asuntos Penitenciarios. Los presos suelen recibir comida y medicinas de sus allegados.

El OVP documentó 97 muertes en prisiones en 2019, un 70% por enfermedades como tuberculosis ante la falta de medicamentos y de atención médica.

Una Ventana a la Libertad, otra ONG defensora de los reclusos, contabilizó el año pasado otros 192 fallecimientos, en atestados calabozos policiales por la falta de espacio en las prisiones.

El reportado de Nicolás Maduro no ha reportado casos del nuevo coronavirus en cárceles de Venezuela.

Con información de AFP