Casi el 90% del comercio en Lara permanece con sus santamarías abajo y los que están laborando lo hacen con un severo control de los horarios ya que la semana pasada podrían abrir de 7:00 am hasta las dos de la tarde, y esta semana con la flexibilización de la cuarentena hasta las cuatro de la tarde.

Además de las limitaciones, pesa la preocupación sobre el sector comercio de las medidas de precios acordados que decretó el gobierno a finales de abril.

«El control de precios que intenta implantar el gobierno debe ser evaluado, o modificado periódicamente, a medida que las industrias modifiquen su estructura de costos», comenta. Los empresarios están atados a un dólar paralelo para adquirir productos y considera que mantener por un tiempo prolongado los precios que el gobierno asegura acordó con ciertos sectores de la economía podría generar nuevamente escasez y racionamiento tal como ocurrió los años 2015 y 2016.

Giorgio Reni, presidente de Fedecámaras, indicó que el sector privado y sindicatos han planteado la necesidad de un acuerdo nacional o gobierno de emergencia. «Deben participar todos los sectores, no se trata de cambiar de gobierno, debemos buscar soluciones que nos permitan enfrentar las condiciones económicas y la pandemia», dijo.