Agricultores del Táchira denuncian que se pierde toneladas de cosechas casi a diario debido a la falta de condiciones óptimas para trabajar la tierra, en las que se incluye acceso al agua potable, combustible, fertilizantes, semillas, créditos, servicio eléctrico y vialidad. Así lo precisó Ángel Antonio Mora Ramírez, de 55 años, quien reside en “Pueblo Encima” aldea del municipio Jáuregui, en otrora una zona agrícola ejemplar antes que el régimen introdujera políticas obsoletas en materia de agricultura y tierras.

Mora Ramírez recientemente perdió 15 toneladas de remolacha, se mostró indignado al ver la situación y declarar que de esa manera él, su familia y colaboradores que le ayudan a cultivar la tierra no podrán seguir trabajando.

“Toda esta remolacha se la estamos botando al ganado, el Gobierno brilla por su ausencia, yo pienso que quienes nos gobiernan están haciendo todo lo posible para acabar con los agricultores. Antes existía Agroisleña, la expropiaron, montaron algo llamado <Agropatria> se perdió, se acabó”, explicó el agricultor.

Desde el año 2019, agricultores de la zona norte del estado Táchira sostienen que los planes gubernamentales siempre van dirigidos a boicotear los protocolos regulares utilizados para el cultivo de tierras, de seguir esta situación las cosechas no se darán de manera eficiente y ocasionará pérdidas tanto para el agricultor como para el comerciante y la ciudadanía.

Robert Maldonado, vocero de los productores agropecuarios de esta región andina, alertó hace algunos meses que la falta de abastecimiento de combustible y los planes de racionamiento que ejecuta el régimen no solo produciría problemas para el transporte de toneladas de verduras y hortalizas, también se crearía una seria dificultad para que los agricultores busquen en los regadíos las plántulas que deben ser trasplantadas a tiempo y así no se pierda la semilla que, por cierto, son semillas importadas.

El agricultor Ángel Antonio Mora Ramírez resaltó que desde hace años los agricultores no reciben ayuda del régimen, de ninguna índole, cultivar las tierras es cada vez más difícil sin el respaldo de créditos, sin abastecimiento de combustible, sin gas doméstico para poder cocinar a los jornaleros en tiempos de cosecha. “La estación de servicio que estaba más cerca quedaba a 15 minutos de nuestras tierras cultivables, la cerraron hace más de un año, esta es la fecha y nada que la abren”.

“Por falta de Gobierno se pierden las cosechas. Nosotros hacemos lo posible por producir, por trabajar, así lo que se cosecha llega a la mesa de las familias. Y aquí estamos, botando lo que sembramos porque se perdió”, explicó Mora Ramírez.

Por otra parte, la oficialista y vocera de la llamada “mesa de combustible”, Nellyver Lugo, aseguró que vía decreto presidencial 21 estaciones de servicio atienden sectores “priorizados” tales como salud, agroproductivo, servicios públicos, organismos de seguridad, especialmente en los municipios metropolitanos que tiene el 70 % de la población del estado Táchira.

Lo cierto es que cada día que pasa y luego de hacer días enteros de filas con el fin de conseguir apenas 40 litros de gasolina para los vehículos, la ciudadanía se percató que perdió el completo acceso a un recurso tan necesario para poder trasladarse por cuenta propia hacia sus lugares de trabajo o estudio.

Los ciudadanos piensan que la situación dista mucho del discurso de progreso, crecimiento y desarrollo que sostiene el régimen, al considerar que las políticas aplicadas también acabaron con el acceso al transporte público; la realidad es que todo esto se suma a prolongados cortes del servicio eléctrico, deterioro en el sistema de agua potable, fallas en materia de seguridad y una vialidad cada vez en peores condiciones.