El Coral Pyramid, un edificio en L.G. Smith Bouleverd #46 de Oranjestad, en la isla caribeña de Aruba, guarda mucha relación con Venezuela, la corrupción en su industria petrolera y con el narcotráfico. “Primer y único condominio VIP en la Isla. Solo cinco apartamentos, uno por piso, pisos de mármol, ventanas de doble vidrio para evitar rayos UV y como aislante térmico. Diseño exterior: Piedra de coral. Elevadores marca Shindler, privado a cada piso. El elevador de servicio privado. Puertas de seguridad blindadas, marca Viso de diseño y tecnología Italiana. Aires acondicionados: Daikin, tecnología Japonesa, con cinco años de garantía”. Todo según una promoción que se hacía del inmueble en 2010.

En el Coral Pyramid ha tenido apartamentos Roberto Enrique Rincón Fernández, un empresario venezolano arrestado en 2015 por las autoridades estadounidenses en Houston – Texas, bajo cargos de fraude, pago de sobornos y lavado de dinero y quien se declaró culpable por esos delitos, luego de haber recibido más de $ 1.000 millones en contratos de suministros de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Pero en la edificación también han tenido asiento Hugo Armando Carvajal Barrios y Pedro Luis Martín Olivares. Carvajal es un exgeneral del Ejército venezolano y exjefe de inteligencia militar de Venezuela, pedido en extradición por los Estados Unidos por haber ayudado supuestamente al envío de toneladas de droga desde el país sudamericano a suelo estadounidense. Alias “El Pollo”, como es también conocido Carvajal, quien huyó de Venezuela a España y desapareció del radar público después que la audiencia nacional española autorizara su extradición a los Estados Unidos, tuvo vínculos cercanos con el empresario Rincón, quien en 2014 le cedió a Hugo Carvajal un avión de Global Air Services Corp, empresa en la que un hijo de Rincón era gerente, para que se trasladara a Aruba. En la isla Carvajal fungía como cónsul de Venezuela, hasta que fue arrestado a pedido de los Estados Unidos y deportado luego a Venezuela en medio de tensiones diplomáticas, en las que el Gobierno de Nicolás Maduro exigía la liberación del exmilitar.

Contra Pedro Luis Martín Olivares, un exjefe de inteligencia civil, también han sido presentados cargos en los Estados Unidos, donde según la Fiscalía del Distrito Sur de Florida, se le acusa de ser un colaborador cercano de Hugo Carvajal y de haber conspirado para el envío de cargamentos de droga a territorio estadounidense. Un parte confidencial del Cuerpo Técnico de Policía Judicial de Venezuela indica que desde al menos el año 1999 Martín era investigado ante la sospecha de estar involucrado con el narcotráfico.

Informaciones manejadas por autoridades de los Estados Unidos sugieren que Pedro Luis Martín ha realizado viajes, en vuelos privados, de Venezuela a Aruba, con pasaporte venezolano, pero utilizando otra identidad, alojándose en el edificio Coral Pyramid. En la isla, en sus últimos viajes, Martín ha tenido contacto con un comerciante y presunto traficante.

Fuentes federales señalan que en Venezuela, Martín ha sido localizado en una calle de la urbanización Prados del Este de la ciudad de Caracas, donde también posee una propiedad.

Prados del Este, Caracas

Y aunque la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en ingles) incluye a Pedro Luis Martín como uno de los fugitivos más buscados y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos lo agregó el 7 de mayo de 2018 a la lista de narcotraficantes de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros), junto a Walter Alexander Del Nogal Márquez y Mario Antonio Rodríguez Espinoza, Martín continuaría estando al frente de empresas y negocios, tanto en Venezuela, donde ha encontrado refugio seguro, como en República Dominicana y Panamá, mediante algunas sociedades en áreas como petróleo, finanzas y otras industrias, algunas veces en conexión con miembros de la familia Cohen, una casta de empresarios constructores, dueños de centros comerciales en Venezuela y Europa. Otros vínculos de negocios de Martín son con Omar Farías Luces, con quien según planes de vuelo, Pedro Luis Martín ha realizado viajes entre Panamá y Caracas. Farías es dueño de compañías aseguradoras en Venezuela y República Dominicana. En 2015 la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá ordenó la liquidación forzosa de Seguros Constitución, propiedad de Farías, tras detectar Irregularidades e incumplimientos financieros y administrativos.

Pedro Luis Martín Olivares, Walter Alexander Del Nogal Márquez y Mario Antonio Rodríguez Espinoza

Pedro Luis Martín tiene también como socios de negocios a Mario Antonio Rodríguez Espinoza y a Mario Hernández Méndez. El Departamento del Tesoro anunció sanciones en 2018 contra Espinoza, por haber proporcionado ayuda financiera y tecnológica para supuestas actividades de narcotráfico. Mario Rodríguez Espinoza es representante de la empresa Inversiones Malamar R, C.A, una compañía que autoridades estadounidenses suponen ha servido como fachada para lavar activos del narcotráfico, la extorsión y de otras actividades delictivas.

Autoridades federales suponen que los negocios de Martín, Rodríguez y Hernández se han expandido por Panamá y Santo Domingo, República Dominicana. En el contexto dominicano, la situación pudiera cambiar tras la llegada de Luis Abinader a la presidencia, considerando el discurso del nuevo presidente contra la corrupción chavista en Venezuela. Sin embargo, en el contexto panameño, la situación no ha variado, pues el Gobierno del país centroamericano no ha actuado en contra de los negocios del trío, pues en Panamá Hernández figura como director de varias compañías, como Play City Park S.A., Ebs Enterprise Inc, Infoalarm, S.A., Prints & Coffee Panama S.A. y Promociones Idel, S.A.

En Venezuela Martín, Rodríguez y Hernández cuentan con seguridad de fuerzas policiales. Sin embargo, autoridades federales de los Estados Unidos les siguen la pista para dar con su captura y extradición. Además de Caracas, Martín dispone de una casa de playa entre las zonas de Higuerote y Río Chico, con embarcadero, lancha y otras comodidades. El fugitivo de la DEA también contaría con propiedades en isla de Margarita y en otras localidades de Venezuela.

En poder de autoridades de los Estados Unidos se hallan fotografías de viajes a distintos destinos realizados por Mario Hernández Méndez en compañía de su familia y de automóviles en los que se moverían Méndez y los fugitivos Martín y Rodríguez Espinoza.