Para un eurodiputado de oposición, el nombramiento de Enrique Santiago como vicepresidente de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica de España, esconde una jugada en la que participan carteles latinoamericanos

La designación del ex abogado de las FARC y líder del Partido Comunista, Enrique Santiago como vicepresidente de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica en España, ha desatado múltiples críticas de la oposición, pero las más feroces vinculan a Santiago con los carteles del narcotráfico.

El eurodiputado por el partido VOX, Hermánn Tertsch, develó que presuntamente el diputado de Unidos Podemos y secretario general del Partido Comunista de España, sería «una persona que trabaja al igual que Monedero para el régimen cubano con inmensos contactos con los cárteles de la droga mexicanos».

Hermann Tertsch junto a otros eurodiputados de VOX, Mazaly Aguilar y Jorge Buxade.

El crítico opositor ha declarado que Enrique Santiago «es uno de los grandes protagonistas de la red FARC, la mayor banda de narcotraficantes y sus socios del Cartel de los Soles, la organización de Diosdado Cabello y con muchos contactos con los cárteles mexicanos».

«Las FARC son un inmenso negocio. Hay que advertir que Santiago es la cabeza de puente de los cárteles mexicanos hacia Europa. Ese es el movimiento clave y nadie lo está advirtiendo», agregó el eurodiputado y también periodista.

Tertsch consideró en las declaraciones que dio en el programa Estado de Alarma, que el PSOE está sufriendo un secuestro: «es rehén por todas las conexiones del pasado como las de Morodo y Zapatero que es el gran defensor de la dictadura venezolana».

Enrique Santiago, era un personaje que se manejaba en la política tras bastidores, pero pegó un salto a la palestra política por ser el representante de la guerrilla de las FARC en las conversaciones de La Habana, que llevaron a la firma de un acuerdo de paz del gobierno de Juan Manuel Santos con la narcoguerrilla.

El medio online colombiano NoDo, analizó la actuación de Santiago en las conversaciones de La Habana, así:

«El rol de Enrique Santiago, que hasta la fecha permanecía en una especie de limbo mediático, se ha hecho con el paso de los meses más importante, convirtiéndose en una figura que atenta fundamentalmente contra la constitución política de Colombia, y puente de articulación del terrorismo colombiano con las células del crimen internacional, que cada año que pasa ahorcan más a las naciones de Europa. En este contexto, Enrique Santiago debe ser apresado de venir a Colombia, lo que configuraría un paso en la dirección correcta para que Latinoamérica erradique los satélites diplomáticos de las FARC en el extranjero».

El diario ABC reaccionó a esta reciente designación recordando el logro de Santiago en La Hanana: «Con gran eficacia consiguió que el narcotráfico realizado por las FARC no fuera considerado un crimen sino una forma de financiación de una lucha política».

Hoy Iván Márquez, jefe de delegación en la mesa de negociaciones de la que Santiago era parte, recibió un escaño sin los votos necesarios en las elecciones legislativas y hoy está de vuelta en la selva, alzado de nuevo en armas, dedicado a las labores de la narcoguerrilla, con presunto respaldo y protección del régimen venezolano encabezado por Nicolás Maduro.