Elisa Trotta Gamus, embajadora de Bolivariana de Venezuela en Argentina, designada por la Asamblea Nacional, reveló el testimonio de Waleska Pérez, viuda del capitán de Fragata Rafael Acosta Arévalo, en el que cuenta algunas de las torturas que sufrió el militar hasta ser asesinado por grupos de trabajo del régimen de Nicolás Maduro.

«A mi esposo lo llevaron a una casa de torturas que tiene el régimen en el estado Miranda. Lo desnudaron y lo colgaron de un árbol. Le disparaban cerca de los oído para reventarle los tímpanos. Lo golpearon con tablas en todo el cuerpo», leyó la funcionario del gobierno interino de Juan Guaidó durante una entrevista televisada sobre el testimonio de Pérez.

Agregó que al capitán lo metían en un cuarto con bajas temperaturas y le echaban agua helada. Además, le daban latigazos.

«Le ponían bolsas en la cabeza; le metían la cabeza en tobos; le hicieron cortadura en la planta de los pies; le metieron electricidad en los testículos», añadió la diplomática.

Denunció que el método de los funcionarios del régimen es no dejar descansar a la victima. Cuando quedaba inconsciente, se encargaban de  reanimarlo. También le tomaban fotos.

«Alguien tiene las fotos de mi esposo martirizado. Trato de no pensar en eso, pero no puedo», culminó Pérez sus declaraciones.

La embajadora aseguró que este testimonio refleja lo que es Venezuela y las razones por las cuales los ciudadanos están luchando mas allá de una ideología o de un pensamientos.

Finalmente, la funcionaria opositora afirmó que tanto al militar como a Fernando Albán, que un día como hoy hace dos años fue asesinado, merecen justicia.