Los investigadores policiales encargados de seguir el rastro de la entrada de dinero procedente del chavismo han dado la voz de alarma. Si hace meses la Policía española seguía la pista a un total de 20 personas llegadas desde Venezuela y protegidas por la dictadura de Nicolás Maduro, el número ha crecido considerablemente y las operaciones de adquisición de inmuebles también. Hasta ahora el objetivo prioritario de los denominados ‘bolichicos’ o ‘boliburgueses’ en España se centraba en Madrid. Ahora su presencia se duplica y avanza hacia MálagaMarbella y Mijas: un área donde se ha disparado la compra de casas por los privilegiados de Maduro, revela el portal español OkDiario.

Los inmuebles seleccionados por estos adinerados amigos de la dictadura venezolana son casas en una horquilla de precios que oscilan entre los 1,5 millones de euros y los 3 millones. La llegada ha sido gradual a lo largo de los últimos tres años, pero con una clara aceleración en el último ejercicio -2019-, tras afianzarse la grave crisis en el país y tras observarse el avance político en España de partidos más afines e incluso amigos del dictador Maduro.

Los lugares concretos de elección de las casas en las que se han ubicado coinciden con las zonas más ricas de España: Madrid –especialmente en la zona de Recoletos y Salamanca-, fueron el punto de anclaje inicial de estas inversiones. La forma de pago: muchas veces con una fuerte proporción del importe en metálico.

Ahora el destino se diversifica y crece la adquisición de casas de lujo por este colectivo en Marbella, Mijas y Málaga ciudad.

La razón no es sólo el atractivo de esta segunda área de implantación: también lo es el fuerte crecimiento de un mercado de compra venta ruso en esas ciudades muy ágil y, en demasiadas ocasiones, no tan trasparente como querrían los investigadores. Ese mercado permite una venta rápida en caso de necesitarlo y se ha convertido en un fuerte aliciente a la atracción de dinero negro.

La Policía sigue la pista de la llegada de estos ‘bolichicos’, todos cercanos a Maduro, que han viajado con dinero en metálico y, además, han realizado los pagos de las casas con mínimas solicitudes de crédito bancario.

Los agentes policiales creen que la procedencia de estos nuevos compradores están directamente relacionados con el régimen chavista y que, además, se trata de empresarios afines a Maduro o que poseen cargos de confianza que han llegado a España para establecer rutas de dinero y de desarrollo en Madrid y Málaga con los que mantener el nivel de vida de todos ellos en caso de una potencial caída de la dictadura venezolana.

La llegada de este dinero y personas confirma las advertencias lanzadas por Miguel Ángel Martín Tortabú, presidente del Tribunal Supremo venezolano en el exilio, que denunció hace ya más de un año la salida de capitales de forma creciente de Venezuela con destino a paraísos fiscales como Granadinas, o a países con régimen económico más ortodoxo como Estados Unidos o España.

El presidente del Supremo venezolano en el exilio advirtió de que ese dinero, no sólo corresponde a la huída con capitales de cargos chavistas, sino que también ha alertado de que los portadores de este dinero –o incluso de reservas de oro y esmeraldas– han sido enviados con el propósito de llevarse fondos con los que financian a partidos de extrema izquierda en toda Europa. Porque, incluso fuera de Venezuela, el populismo chavista se niega a perder su influencia.